domingo, 10 de agosto de 2008

RESTAURANTES Lemaître Plaza: cocina costeña con toque ‘internacional’

Este restaurante toma el concepto de fusionar y destacar los sabores de la región, pero le da una sazón especial para que cada preparación sea una experiencia diferente.

“COMIDA costeña con estilo propio”. Así define el chef Juan Camilo Lemaître las preparaciones del restaurante “Lemaître Plaza”, el cual, desde enero de este año deleita a los visitantes de una de las zonas más exclusivas de la Bogotá con los sabores de la comida caribeña
Ubicado en la calle 93 con carrera 12, este restaurante ofrece a sus clientes un plato diferente e improvisado por el chef. Pese a que las preparaciones siempre llevan el mismo nombre, su elaboración no siempre es la misma.
Lemaître denomina este estilo como cocina personal, debido a que al momento de preparar los platos nunca se guía por una receta, sólo se toma la de los platos y se acomoda al gusto del chef. Esto le da característica al restaurante, es decir, que no siempre los sabores van a ser los mismos. En sus preparaciones se pueden apreciar los sabores del mango, el coco, el jengibre y la pimienta.
La influencia caribeña se ve en los platos tipo cartageneros que se sirven los viernes como la carne desmechada, el mote de queso, la posta negra, el sancocho de pescado y el arroz apastelado. Todos los viernes el menú varía y se sirven platos 100% de La Heroica’.
Los domingos, el especial de Lemaître es el "Brunch cartagenero", que puede incluir variedad de preparaciones, como las carimañolas, la arepa de huevo y los buñuelos de maíz, entre otros típicos de la región
En cuanto a las bebidas se maneja una gran variedad caribeña en como el jugo de borojó y corozo; cocteles cartageneros como el que viene preparado con ron y kola roman, y el curazao que viene endulzado con leche condensada. Claro que no falta el coctel de la casa que viene preparado a base de jugo de mango biche.
Por estar al interior del hotel Pavilion Royal deben tener una gran variedad de platos y cocteles y adaptarlos a la comida internacional.
El restaurante maneja dos cartas: una para los huéspedes y otra para los clientes. La primera trae platos más sencillos, pero con la característica del toque personal.
Según Lemaître “parte de las grandes barreras que se presentan con el cliente de fuera es que nos vean como el restaurante del hotel, ya que en Colombia no se tiene la cultura de comer en este tipo de restaurantes. A pesar de estar al interior del hotel, los precios de los platos son asequibles, eso si, sin perjudicar la calidad de los platos” afirmó.
El diseño del restaurante es agradable. Presenta dos ambientes: el interno, dirigido a aquellas personas que quieren pasar un rato íntimo, y la terraza, en el cual los visitantes tienen más contacto con el ambiente del parque de la 93 y disfrutar de un espacio cálido y tranquilo.
El lugar es visitado en su gran mayoría por ejecutivos y extranjeros pero también hay cabida para aquellos jóvenes universitarios que desean pasar una agradable velada en un tranquilo lugar del parque de la 93.
La arquitectura del establecimiento se presta para una rumba calmada, pues está diseñado pensando en aquellos que sólo desean hablar y tomarse unos tragos con los amigos, disfrutando de una buena comida.
El costo de los platos oscila entre los 10 y 70 mil pesos.

El chef

Desde su infancia, Juan Camilo Lemaître experimentó en las veladas familiares la preparación de diferentes platos. Esto lo impulsó a desarrollarse profesionalmente en este campo.
Al preguntarle sobre el por qué de la definición de ‘cocina personal’ y no de ‘cocina de autor’, declara que su trabajo no es inventar los platos sino adaptarlos a su gusto y darle su toque personal a los ya establecidos, dándo así su aporte original al arte culinario.